Principio básicos para la utilización de la pizarra

Una cubierta de pizarra está formada por el ensamblaje de piezas independientes que se recubren parcialmente entre sí. La fijación de las piezas a la cubierta se realiza por medio de clavos o ganchos metálicos.

En cada una de las pizarras de una cubierta podemos diferenciar tres partes:

Parte vista: Es la zona totalmente expuesta a la intemperie. Recibe el agua de lluvia directamente y la que fluye de las pizarras superiores.

Parte semioculta: Es la zona intermedia de la pizarra. No recibe el agua de lluvia directamente salvo por la unión de las dos pizarras de la fila superior pero una parte de la misma recibe humedad por efecto de la capilaridad. 

 Solape o recubrimiento: Es la zona superior de la pizarra sobre la que se superponen dos piezas o filas; esto hace que resulte totalmente oculta y no reciba el agua directamente

El fundamento principal para la colocación de la pizarra es la disposición de las distintas piezas en filas horizontales que se superponen de forma que las juntas entre pizarras quedan alternadas entre cada fila; la finalidad es que una pizarra haga de tapajuntas de las otras dos que van colocadas en la fila inferior

Los factores implicados y su orden de actuación suelen ser los siguientes:

El diseño de una cubierta de pizarra está condicionado por una serie de factores. 

Situación Geográfica:

Para decidir la pendiente de una cubierta de pizarra, hemos de valorar factores como la pluviometría de la zona, el régimen de vientos, la altitud o la influencia de accidentes geográficos próximos, así como la posición de la propia edificación.

Pendiente o inclinación de la cubierta:

Este valor es fundamental para conseguir la impermeabilidad de la edificación.

Solape o recubrimiento entre pizarras:

Zona de la cubierta que queda totalmente oculta. Sobre la misma se superponen las dos filas de pizarras inmediatamente superiores. Su valor determina la elección de los elementos de sujeción, la distancia entre apoyos y el tamaño de la pizarra

Elección del tamaño de la pizarra.

La determinación del recubrimiento o solape es el elemento de partida en el estudio de una cubierta de pizarra. 

Existen diferentes tipos de sujeción: 

Sujeción con clavo:

Se pueden emplear clavos de hierro, hierro galvanizado, acero y cobre. Este tipo de sujeción requiere el uso de una pizarra de 6 milímetros de grueso, como mínimo.

Sujeción con gancho:

Es recomendable utilizar ganchos de acero inoxidable, aunque también existen de hierro galvanizado, aluminio, cobre y latón. 

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